Esta historia tiene lugar en un rincón de Madrid. Miguel de 17 años es el hijo del mayor mafioso de la zona, Sergio Di Vantori. Es atractivo y bastante sexy como para dejar a todas las chicas que le ven extasiadas. Solo él sabía hacía donde se dirigía: había quedado.
Pero no le dijo a sus padres el nombre de la chica porque sabía que si lo hacía la vida de su amada correría peligro y mucho. El nombre de esa chica es Amelia Santori, que con solo 16 años ya era la heredera de la mafia que hacía competencia a la suya. Era tan hermosa que con solo verla los chicos se quedaban enamorados de ella; su cara expresaba un matiz sensual y a la vez dulce pero dentro de esa parte de ella había rencor hacía el hermano mayor de Miguel porque asesinó a su padre, dejando a su madre como la jefa del clan Santori.
Se encontraron en la parte del retiro donde se conocieron antes de saber de que familia pertenecía cada uno: el camino de los rosales.
Ella estaba sola leyendo el libro "Bajo la misma estrella", el mismo que se había llevado él para leerlo en la fuente del centro. Cuando se vieron con el mismo libro se sonrieron y Miguel pudo ver esa inconfundible belleza: grandes ojos de largas pestañas grisáceos con matices en azul; larga melena de un castaño bastante claro, que en ese momento le parecía un rubio oscuro, atada en una coleta; una nariz pequeñita pero bien perfilada y debajo la guinda del pastel: unos grandes labios casi rojos que encerraban unos blancos dientes muy perfectos.
Entonces empezaron a hablar y vieron que tenían muchas cosas en común: ambos adoraban la literatura y la música, también les encantaba ir al cine a ver películas de amor, comedia y acción. Les gustaba escribir relatos de todo tipo y en los estudios eran alumnos sobresaliente. Y pasaron las horas hasta que Miguel la acompañó a su casa despidiéndose formalmente hasta que ambos no aguantaron las ganas y se fundieron en un largo y perfecto beso de despedida. Cuando Amelia se metió en casa después de darle a Miguel su teléfono subió a su habitación compartida con su hermana de 19 años, Jodie, y se quedó mirando a Miguel que no se dio cuenta de la vigilancia y sonreía como un niño pequeño en su cumpleaños. Ella también sonrió hasta que vio la cara tan seria de su hermana, entonces fue cuando se entero que era el hijo mediano de los Vantori. Puso cara seria y le prometió a su hermana que no le volvería a ver pero Jodie no sabía que le había dado su número y con la escusa de que era una compañera de clase que le preguntaba por deberes y cosas varias del instituto, se paso casi toda la noche hablando con Miguel ya que Jodie se fue de fiesta.
Así que estaba allí con una camiseta fina blanca con un dibujo de mariposas azuladas, una falda de color azulado y unas bailarinas blancas. También llevaba el pelo recogido en un moño de bailarina trenzado.
Y ahí estaba él: vestía unos vaqueros y una camiseta azulada con toques de blanco y cuando se vieron sonrieron:
-Ni que leas la mente?- dijo ella.
- Es que te vi así vestida en un sueño y pensé de debía ir a juego- le contestó
Entonces se besaron y caminaron hacía una zona de cafeterías cogidos de la mano. Tomaron un café y se fueron al cine a ver una película romántica y como fueron a una fiesta de los años 20 que les quedaba de paso, cuando llegaron a casa, ya era de noche y...
Esto es todo por ahora ya que llevo escrito bastante y os dejaré con la intriga. A ver si mañana o el domingo me veo inspirada y escribo otra parte de esta pequeña gran historia (según me llegué la imaginación) o si no tendréis que esperar hasta el lunes (NOOOO!!!! O.o) pero entonces escribiría bastante mas como castigo por dejaros con la espera. Como ayer aquí os dejo mi correo electrónico para queme mandéis vuestros relatos:
ainhoapitufa@hotmail.es
Hasta la próxima y espero que os guste porque a mi me esta encantando.
Chaooooo :)
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